
Aquí te escribo vida, como algún día lo prometí. Lo hago, con la inocente intención de hablar, de saber que estas cerca, que te tengo dentro. Hoy me entrego a ti, me dejo caer al vacío sin miedo a nada. Vida, mi amigo, cuantas vueltas diste. Seguro sabrás de mí, la verdad, no hay mucho para contar. Si habrás visto lágrimas caer por mis mejillas, si habrás sentido esas sonrisas junto a mí, y hoy, te canto vida. Aquél día en que nací, el día en que me toco vivirte, sentirte mío, saber ver lo que tú me mostrabas. Vida mía, hoy te digo cuanto te amo, hoy quiero vivirte como mío, quiero entenderte, quiero amarte cada día mas. No pretendo pedirte nada, mucho menos reclamarte, solo quiero estar en paz, y siento que hoy, puedo estarlo. Me llevó tiempo tratar de entender algunas cosas. Dios sabe cuantas preguntas alguna vez, tuve para hacerte, cuantas cosas te reclamé, cuantas culpas deposité en ti. Pero estas palabras, son para volcar en esta hoja, en estos pensamientos, lo que siento. Son para que sepas, que estas en mi mente, que te amo, y que me gusta vivirte. Te tomo de la mano, para seguir adelante y para que me ayudes a crecer. Quiero que recorramos nuestro camino, y que sepamos salir adelante siempre. Dios nos guía, y nos queda tanto delante nuestro. Te pido perdón si alguna vez te desilusioné, si alguna vez te sentiste traicionado, hoy dejemos todo atrás.
Hoy, te vivo, vida mía
Hoy, te vivo, vida mía
No hay comentarios:
Publicar un comentario